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Antes de comprar, asegura la venta
Cuando se vende una propiedad para comprar otra, no basta con tener los números claros. Es fundamental que la venta esté asegurada:
- Arras firmadas
- Tiempos pactados para la compra, antes de ir a Notaría
Esto evita estrés, pérdida de oportunidades y desgaste innecesario.
Buscar vivienda con estrategia
A los clientes que gestionas para la venta también les ayudas a encontrar su nueva vivienda. Un buen plan incluye:
- Definir la banda de precios realista
- Delimitar requisitos y zonas
- Ajustar la disponibilidad para visitas
No es necesario ver decenas de casas; lo importante es moverse con criterio y eficiencia.
La influencia del “cuñado” inmobiliario
Uno de los grandes problemas: no escuchar consejos profesionales y dejarse guiar por opiniones externas: amigos, familiares o conocidos suelen dar consejos que no se adaptan a la realidad del mercado, generando confusión y agotamiento en los clientes.
En el mundo inmobiliario, esto puede llevar a que se pierdan oportunidades y que los esfuerzos de planificación profesional no sean valorados.
¿Qué pasa al final?
El resultado es frustrante: clientes cansados y nerviosos, ofertas que se frenan y citas programadas que no se concretan. Por ejemplo, tengo un caso real de clientes que no siguieron las indicaciones profesionales y se dejaron influenciar por el «cuñado inmobiliario», dando como resultado que ellos estaban más inseguros que al principio, sin confiar realmente en los tiempos de la gestión y dando la relación profesional por finalizada, porque los esfuerzos no fueron escuchados ni apreciados.
Aprendizaje profesional
Cuando das tu mejor esfuerzo como asesora inmobiliaria y tus consejos no son seguidos, a primera vista puede parecer una pérdida de tiempo… pero en realidad es una bendición:
- Evita desgastes innecesarios
- Protege tu energía
- Permite enfocarte en relaciones profesionales más estables y rentables
Conclusión
La lección es clara: cuando no hay escucha ni confianza en el profesional que lleva la gestión, es mejor cerrar la relación a tiempo. Esto protege a todos y permite que el trabajo se enfoque en resultados reales, con clientes que valoran tu experiencia y dedicación.


